Perlas

PERLAEl nacimiento de una perla natural empieza cuando un objeto extraño, un grano de arena o un parásito, se aloja por accidente en el cuerpo de una ostra y no puede ser expulsado.

En un esfuerzo por disminuir esta molestia y con el fin de protegerse, la ostra inicia una acción de defensa, segregando una substancia dura, cristalina y lisa alrededor del cuerpo extraño. Esta substancia se llama nácar. Mientras el objeto extraño permanezca dentro de la ostra, ésta seguirá segregando nácar alrededor, capa tras capa. Al cabo de unos años, el objeto irritante quedará totalmente atrapado dentro de esta sedosa capa cristalina.

El resultado es la preciada y brillante nueva gema: la perla.

Las perlas cultivadas se forman en ostras de forma casi idéntica. La única y gran diferencia es que la mano del hombre coloca de forma precisa el objeto irritante (un trozo pequeño de concha) dentro de la ostra, en lugar de esperar que pase por azar. Sólo hace falta que la naturaleza y la ostra hagan su trabajo.

El precio de una perla viene dado por cuatro características: el cultivo, el color, el tamaño y la forma.

El cultivo o lustre: está íntimamente relacionado con el número y grosor de capas de nácar que tiene. Se refiere tanto a la luminosidad (forma en que su superficie refleja la luz) como su brillo interior (forma en que la luz se refracta en las capas de nácar).

El color: al ser un producto natural, hay infinidad de tonalidades. Puede ir desde el blanco más puro hasta el gris-negro de las perlas de Tahití; desde los tonos rosados ​​a los dorados de alguna variedad de las perlas australianas.

El tamaño: puede ir desde los tres hasta los catorce milímetros.

La forma: hay barrocas (forma irregular), de botón, semi-redondas y redondas, que son las de mayor valor.

Tipos de perlas

Australianas

Se llaman australianas o de los Mares del Sur y debido a su gran belleza, tamaño y lustre excepcional, son las reinas de las perlas. Provienen de la ostra perlífera más grande del mundo: la Pinctada Máxima.

Se cultivan en aguas saladas de Australia, Indonesia y Filipinas.

Requieren un tiempo de cultivo de entre tres y ocho años y son de un tamaño mayor que oscila entre los nueve y los veinte milímetros.

Es por todo ello que son las perlas de mayor valor del mercado.

Tahití

Cultivadas en agua salada, principalmente en la Polinesia Francesa, por la ostra Pinctada Margaritífera.

El tiempo de cultivo es de dos y tres años y el tamaño es entre los ocho y los dieciocho milímetros.

La perla de Tahití es única debido a sus colores oscuros naturales. El abanico de colores puede ir desde los tonos grises, pasando por el azul cobalto, hasta el negro.

Mabe

Son perlas hemisféricas que crecen adheridas a la concha de la ostra en lugar de hacerlo dentro.

Tienen un cultivo de entre seis y veinticuatro meses, son relativamente fáciles de obtener.

Normalmente se montan en anillos y pendientes para disimular su lado plano.

De agua dulce

Se cultivan en lagos y arroyos de agua dulce, básicamente de China.

No suelen ser muy redondas y son menos lustrosas que las perlas cultivadas de agua salada.

Un solo molusco puede producir varias perlas de un tamaño que puede ir de los dos hasta los dieciséis milímetros.

Su bajo precio, sus formas y diversidad de colores hacen que sean muy populares hoy en día en joyería.

Perlas de imitación

Es un producto artificial. Un grano de cristal que se sumerge en una solución hecha con derivados del pescado. La capa de vidrio que se genera suele ser fina y tiene un aspecto inicial muy similar a la perla natural. Con el tiempo se va degradando.

Collarets perles varis
Perles Barroques